Cuando elegís un producto, ¿pensás en quién está atrás? Cada vez más gente sí. Antes de meter algo al changuito se pregunta si esa empresa le paga bien a su gente, si cuida el ambiente, si le importa algo más que vender. Nosotros también nos hacemos esas preguntas, y por eso somos Empresa B certificada.

Es la misma lógica con la que trabajamos desde siempre: no alcanza con decirlo, hay que poder demostrarlo. Así como mandamos nuestros hongos al laboratorio del CONICET para verificar los beta-glucanos, sometimos toda la empresa a una auditoría externa para verificar su impacto. Esto es lo que significa.

¿Qué es una Empresa B?

Una Empresa B es una compañía certificada por B Lab, una organización sin fines de lucro que audita el impacto real de una empresa en cinco frentes: su gobernanza, sus trabajadores, su comunidad, el ambiente y sus clientes. En la región, el movimiento lo impulsa Sistema B.

La diferencia con cualquier marca que se autoproclama "verde" o "consciente" es que acá no te lo creés de palabra: lo verifica un tercero independiente, con evidencia, y hay que recertificar cada cierto tiempo para sostenerlo. Además implica un compromiso legal: la empresa modifica sus estatutos para obligarse a considerar a todas las partes (empleados, comunidad, ambiente), y no solo a sus dueños. A eso se le llama triple impacto.

En criollo: una Empresa B es una empresa que decide, por estatuto y con auditoría de por medio, que su éxito no se mide solo en plata, sino también en lo que le hace bien a la gente, a la sociedad y al planeta.

Por qué una marca de hongos decide certificar

Podríamos habernos quedado en vender buenos productos y listo. Pero nuestro propósito siempre fue más grande que una cápsula: ampliar el acceso al bienestar y hacerlo de una forma que no le pase la factura a nadie, ni a nuestra gente ni al ambiente.

Certificar como Empresa B fue la manera de ponerle rigor a eso. De pasar de "nos importa" a "acá está la prueba". Para una marca que ya construyó su reputación sobre datos verificables, era el paso natural.

Nuestro triple impacto, en concreto

Certificar no es colgar un sello. Es demostrar, con hechos, qué hacés en cada frente. Esto es lo nuestro.

Con las personas

Buscamos que el impacto empiece puertas adentro. Ofrecemos almuerzo los días presenciales, dos productos por mes para cada colaborador y su familia, acceso a Gympass, día libre de cumpleaños, bonos por rendimiento, actividades de integración y formación financiada por la empresa. En planta sumamos equipamiento de seguridad, capacitaciones periódicas y controles médicos.

Con el ambiente

Trabajamos para reducir el impacto de nuestra operación desde varios frentes. Usamos materias primas orgánicas certificadas, separamos y gestionamos nuestros residuos, reutilizamos materiales dentro de la operación y reciclamos los descartes de producción con gestores habilitados. Los envíos van en bolsas compostables y cajas de cartón reciclado, y en Fungalia el packaging es sin plástico. Además eliminamos etapas productivas intensivas en energía, usamos iluminación LED y tenemos energía solar en nuestras oficinas.

Con la sociedad

Nuestro propósito está atado a ampliar el acceso al bienestar y a generar conocimiento sobre los hongos funcionales y los adaptógenos. Parte de nuestro impacto es educar gratis a la comunidad, comunicar claro sobre bienestar y hábitos, y acercar productos de calidad a cada vez más personas. También buscamos que nuestro crecimiento genere empleo, desarrolle proveedores y arme una cadena de valor local cada vez más profesional.

Así entendemos el triple impacto: una empresa económicamente sostenible que, a medida que crece, genera más valor para las personas, la sociedad y el ambiente.

Certificamos en 2025

Obtuvimos la certificación en 2025. Cuando nos evaluaron, el estándar pedía superar un puntaje mínimo de 80 puntos midiendo el impacto en gobernanza, trabajadores, comunidad, ambiente y clientes. Nosotros superamos los 86. Y como la vara sube con el tiempo, no es una foto: es un compromiso que hay que sostener y mejorar para revalidar.

Qué ganás vos con todo esto

Que tu compra tenga coherencia. Cuando elegís un producto de bienestar, ya estás pensando distinto: en cuidarte, en lo natural, en lo que le hace bien a tu cuerpo. Tiene sentido que esa decisión también tenga en cuenta si atrás hay una empresa que cuida a su gente y al planeta.

Elegir una Empresa B es hacer que tu plata empuje en la misma dirección que tus valores. Y de paso, sumarte a una comunidad, la #FungiFam, que entiende el bienestar como algo que arranca en uno y se expande hacia afuera.

Si querés ver cómo esta misma filosofía de "demostrar, no proclamar" se aplica a la calidad de lo que tomás, leé nuestra guía sobre cómo elegir hongos adaptógenos con datos reales.

Bienestar que empieza en vos y se expande

Ser Empresa B no nos hace mejores que nadie. Nos pone una vara y nos obliga a rendir cuentas de que la cumplimos. Es la forma que encontramos de que, cada vez que elegís un producto nuestro, esa elección también haga bien un poco más allá de vos.

¿Querés conocer lo que hacemos? Mirá nuestros hongos y sumate a la FungiFam. Cualquier duda, escribinos.